Tan solo te miraré
y no podré tocarte,
a centímetros estaré,
por hacerlo moriré
y solo podré mirarte.
"Vaya tortura", pensaré,
contaré hasta el millar
y de nuevo empezaré,
y quizás hasta rezaré
para cordura guardar.
Apelaré a mis sentidos
que de ti vayan en pos
le rogaré a mis oídos
escuchen bien tus latidos
y se llenen de tu voz.
Tu aroma estará en todo
y no dejará olvidarme
que yo lo conozco todo
y aunque sea de otro modo
con él quiero impregnarme.
Ya que no podré tocarte,
y quizás ni acercarme,
mucho menos saborearte,
me dedicaré a mirarte
y trataré de comportarme.
Yo intentaré ser decente,
pero que no quepa duda,
aunque cordura aparente
muy dentro de mi mente
tú siempre estarás desnuda.
Cerraré mis ojos tal vez,
"¡Vaya tortura!", gritaré,
ante lo BELLA que te ves,
yo iré a mi mente otra vez
y allí mil cosas te haré.