DESECHABLE

Me da miedo ser desechable
y es más que simple temor,
es pánico vil y palpable,
que me hiere como sable
y me llena de resquemor.

De perder todo resquicio
de contacto que dejaste,
lo tengo para mi auspicio,
me tiene en precario juicio
que tú casi te llevaste.

Clavo al rojo que es ahora
al que aferro mi reír,
al pensarlo mi alma ignora
el dolor que la devora
y se obliga a sonreír.

Mas como todo humano
el miedo también me asalta
a que me taches de insano,
como obstáculo de plano
y ya no me eches en falta.

Que cuando problemas resuelvas
y llegue entonces mi turno
que tú ya no me absuelvas,
que tú a mi vida no vuelvas
tengo cual miedo nocturno.

Sé que es pura rebeldía,
que tal miedo es infundado,
como todo el que porfía
a veces tengo un mal día,
a veces estoy mal parado.

Horas en que hago recuento
de los aromas y sabores,
del sonido de tu acento,
del calorcito de tu aliento,
del brillo de tus colores.

Memorias que no se detienen
y que dejo entrar sin pudor
aunque mi mente desordenen,
recuerdos de pronto vienen
de saliva, sangre y sudor.

La sonrisa ya me evade
de lo mucho que te extraño,
el temor ahora me invade
que mi corazón horade,
ya no sé si yo lo engaño.

Son días en los que lloro
y me siento vulnerable,
sentimiento que no ignoro,
tengo, sin ningún decoro,
miedo a ser desechable.